Galgos del Sur denuncia la lamentable situación en la que malviven los perros de caza de las rehalas

Galgos del Sur denuncia la lamentable situación en la que malviven los perros de caza de las rehalas

Tras la declaración de Bien de Interés Cultural de la montería y las rehalas en Andalucía, la protectora de animales Galgos del Sur puso en marcha una investigación junto a Diario Animalista y DAMAC Juristas para mostrar a la sociedad las terribles condiciones de maltrato y desatención que sufren estos perros.

La Asociación Protectora de Animales Galgos del Sur ha llevado a cabo una investigación para mostrar a la opinión pública las pésimas condiciones en las que malviven los perros de caza de las rehalas, declaradas junto a la montería como Bien de Interés Cultural por parte de la Junta de Andalucía.

Mediante una serie de vídeos y reportajes de investigación realizados en colaboración con Diario Animalista y Damac Juristas, Galgos del Sur dará a conocer desde dentro y con diferentes entregas durante el mes de octubre la verdad de las rehalas, desvelando la vida de maltrato que llevan estos animales.

Los reportajes denuncian aspectos como la falta de atención veterinaria; las condiciones insalubres de los espacios en los que viven encerrados y encadenados; la falta de agua y alimento en condiciones óptimas; el mercadeo de compra, venta e intercambio de perros que se da entre los rehaleros; y las crueles formas de las que se deshacen de los perros cuando ya no son útiles para la caza.

Se trata de un mundo que permanece oculto para la gran mayoría de la población, que desconoce que miles de perros de las rehalas en toda España son utilizados como meras herramientas de caza.

Perros que viven aislados de la sociedad, encerrados en zulos y perreras insalubres, atados las 24 horas con cadenas, excepto los fines de semana de las jornadas de caza durante la temporada. Son perros sin sociabilizar, con miedo a las personas, muchas veces tratados a palos y que en raras ocasiones reciben atención veterinaria.

Lo habitual es que estos animales sean visitados y atendidos, de media, cada tres días por parte del rehalero, sufriendo mientras tanto la carencia de agua y comida, además de tener que vivir tumbados entre sus propias heces y orines.

Cuando dejan de ser útiles para los cazadores, estos perros de rehalas se convierten en desechos, son intercambiados como cromos o vendidos en páginas de anuncios y en los grupos privados de Facebook de los cazadores.

En muchos casos, cuando ya no son útiles o no saben qué hacer con ellos, les dan muerte o los dejan morir amarrados a una cadena. Después se deshacen de ellos en arquetas que son usadas como hornos crematorios o los meten en sacos dejándolos en olivares lejos de núcleos urbanos hasta que se descompongan. También un gran número de ellos acaban sacrificados por servicios de recogida de animales, financiados por las diputaciones al servicio de los cazadores.

Todo esto bajo el amparo del Gobierno de España y los Gobiernos Autonómicos, que incluso les dan el respaldo institucional que sea necesario, como el caso de la Junta de Andalucía, que declaró como Bien de Interés Cultural la montería y la rehala; o el Gobierno de Extremadura, que va camino de hacer lo mismo.

REHALA DE LOS BARRIOS

La primera entrega de la investigación está protagonizada por una rehala ubicada en Los Barrios (Cádiz). El vídeo muestra la terrible situación en la que viven estos perros, que presentan heridas y viven encadenados entre heces y orines. También aparece una perra recién parida con cerca de una decena de cachorros, tumbada en un espacio sin las condiciones mínimas de higiene y junto a un cubo con trozos de pizza como comida.

Además, estos perros sufren palizas por parte de su dueño, un rehalero al que un vecino ha grabado en diferentes ocasiones pegándoles salvajemente. Los llantos y ladridos de los perros son desgarradores y ponen de manifiesto que se trata de un maltrato animal que no está lo suficientemente penado y perseguido, por lo que los cazadores se sienten impunes.

Esta rehala, así como otras muchas que forman parte de la investigación, ha sido denunciada ante el Ayuntamiento de los Barrios y la Junta de Andalucía por parte de Galgos del Sur, con la ayuda de Damac Juristas.

A pesar de la denuncia, presentada hace dos meses, no se conoce hasta el momento ningún tipo de actuación por parte del Ayuntamiento de los Barrios.

INDIGNACIÓN EN GALGOS DEL SUR

La presidenta de Galgos del Sur, Patricia Almansa, confiesa estar “indignada” ante el hecho de que la Junta de Andalucía ampare y blinde esta crueldad haciéndola pasar por cultura y tradición.

“Las rehalas y las monterías son maltrato animal. Y con la declaración de Bien de Interés Cultural en Andalucía, lo que ha hecho la Junta de Andalucía, con su presidente Juanma Moreno Bonilla (PP) al frente, es institucionalizar el maltrato animal, de la misma manera que ocurre con la tauromaquia”, afirma.

Por su parte, el cofundador de Galgos del Sur, Javier Luna, considera “inadmisible” que el Ayuntamiento de los Barrios, “ante una denuncia sobre las condiciones de maltrato e insalubridad en la que malviven unos 50 perros”, haya dado como única respuesta la “inacción”, haciendo “caso omiso a los posibles delitos penales e infracciones administrativas que este rehalero esté cometiendo”.

Por último, cabe recordar que el Intergrupo de Bienestar y Conservación de los Animales (WCA) del Parlamento Europeo se dirigió formalmente al Gobierno de España y a sus 17 comunidades autónomas para manifestar su «preocupación» por el trato que reciben los perros usados para la caza.

Entre otros aspectos, denunció que el trato que reciben los galgos y otros perros de caza chocan con los valores europeos y, en concreto, con la condición de seres “sintientes”, reconocida en el artículo 13 del Tratado de Lisboa.

Vídeo de la noticia: https://vimeo.com/619819126

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